Narrativa

Mito: La melodía del amor

Afrodita estaba decepcionada de que los mortales no se amarán sinceramente, así que se dedicó a buscar por todo el mundo a una pareja con sentimientos verdaderos, al encontrarlos, otorgó un don a cada uno como recompensa de su amor. A él le dio la capacidad de producir hermosas melodías con prácticamente cualquier objeto que se le pusiese enfrente; a ella le concedió la habilidad de expresar aquellas melodías a través de su cuerpo danzante.
Con el paso del tiempo, Afrodita disfrutaba más y más el bello dúo que formaban al poner en práctica cada uno de sus dones. Fue entonces, cuando pensó que sería magnífico que ya no fueran más dos, sino uno; así que creó un hermoso y delicado objetó que tenía la forma de cajita y al levantar la tapa de ésta se podía escuchar su melodía favorita, la melodía del amor. Pero no sólo eso, sino que se podía ver en el interior de aquella cajita, a la hermosa pareja bailando incesantemente.
Escrito por:
Cano Trujillo Nohemí
Domínguez Hernández Samantha Astrid
Rodríguez Carpinteyro Morelia




Cuadrorama
 
Integrantes:
Aparicio Candia Lucibel
Cano Trujillo Nohemí
Mata Monterrosas Miguel Ángel
 Ramos Ruiz Flavio César


Leyenda La cueva del diablo

Se cuenta que en el cerro del Tenso existe una cueva y que cada 31 de octubre se abre para los habitantes de la zona, al llegar cada una de las personas ve aquello que más desea.
Al entrar tienen una larga y extraña conversación con el diablo en la que éste les dice que pueden tomar lo que quieran, pero deben lograr salir antes de que la cueva cierre sus entradas.
Aquellos que aceptan esta propuesta perdidos en sus pasiones pierden la noción del tiempo y terminan encerrados durante un año, olvidando a sus familiares y estilo de vida al entrar ahí. Mientras tanto la vida afuera de la cueva y casa de ellos continúa, lamentablemente para la familia empieza el llanto y lamento, pues el diablo se encarga de que mientras el individuo disfruta de los placeres que él ofrece, el resto de su familia sufren y pagan por ello.
Integrantes:
Aparicio Candia Lucibel
Cano Trujillo Nohemí
Domínguez Hernández Samantha Astrid


 

Integrantes:
Cano Trujillo Nohemí
Domínguez Hernández Samantha Astrid
Rodríguez Carpinteyro Morelia


El Sr. Otto y el zorro

El zorro vivía en un hermoso bosque y cerca había una pequeña granja, conocida como “La Granja del Sr. Otto”, un día éste fue al bosque en busca de leña y a su regreso se encontró al zorro enredado en un arbusto, sin dudarlo, lo rescató de ahí y desde aquel instante se hicieron mejores amigos. Después de algún tiempo el Sr. Otto se percató de que sus gallinas estaban desapareciendo, entonces reunió a todos los animales y les preguntó si alguno sabía dónde estaban éstas. Los animales, incluyendo al zorro, respondieron que no las habían visto, así que salieron al bosque a buscarlas. Recorrieron la vivienda de cada uno, hasta el último rincón y, finalmente, se llegó a revisar la casa del zorro, cuando estuvieron ahí se encontraron con las gallinas desaparecidas. Tan pronto como el Sr. Otto vio a sus gallinas saltó en llanto, al mismo tiempo lo hizo el zorro, y solo en ese momento entendió cuán importante era su amistad, pero, lamentablemente, el Sr. Otto jamás pudo confiar en él.
Nunca traiciones la confianza de un amigo si una verdadera amistad quiere conservar.
Escrito por:
Morelia Rodríguez Carpinteyro
Nohemí Cano Trujillo
Samantha Astrid Domínguez Hernández
El nahual del jagüey

En la gran comunidad de Santiago Alseseca hace 40 años atrás, existía un enorme jagüey que hasta la fecha, permanece en lo más lejano de la comunidad en los más altos y tenebrosos cerros de Alseseca. En ese entonces estaba lleno de agua, había niños que iban a cuidar en eso cerró su ganado, entre esos niños iba uno en particular, llamado Jacinto.  Éste niño tenía un dedo de más en el pie, por lo cual  la gente comentaba que los papás de Jacinto habían hecho un pacto con el diablo y él le había otorgado el don de convertirse en animal. Las personas de Alseseca les prohibían a sus hijos que se juntarán con Jacinto, porque decían que él era un nahual. Hubo una temporada en la que los animales desaparecieron sin dejar rastro alguno y en ocasiones alguna gente de la comunidad, las personas empezaron a sospechar de Jacinto. Así que un día al regresar de cuidar, los niños pasaron al jagüey para que sus animales vivieran agua, de la nada los niños lo tomaron por sorpresa y lo aventaron al jagüey Jacinto sin saber nadar se ahogó. Desde ese día nada volvió a ser igual en Alseseca, todas las noches sin excepción alguna a partir de las 12 pm  se aparece un animal enorme, con una tez espantosa que te  hiela los  huesos, siempre es distinto en ocasiones toma forma de un perro, en otras de un pájaro, pero siempre atacando a los que se le pongan enfrente, es por eso que las personas ya no salen de sus casas en la noche,  ni mucho menos se acercan al jagüey que de la nada se secó, el mismo día que Jacinto murió ahí.
Escrito por:

Morelia Rodríguez Carpinteyro


RADIOCUENTO



Integrantes del equipo:
Ángel Chávez Mauricio Jesús
Aparicio Candia Lucibel
Cano Trujillo Nohemí
Domínguez Hernández Samantha Astrid
Jimenez Castro Evelyn Dannae
Rodríguez Carpinteyro Morelia



La tierra de los muertos
Cada 2 de noviembre las personas ofrendan a sus muertos, siempre se les ha dicho que las almas de estos regresan a donde los recuerdan, jamás presté atención a esas costumbres hasta este año, pero no sólo quería que su alma regresara, quería que ella volviera, la necesitaba y la deseaba con todas mis fuerzas, nunca pude aceptar su muerte, que el amor de mi vida me abandonará dejando atrás el mundo de los vivos para empezar otra vida quién sabe con quién, en la tierra de los muertos. El solo pensamiento era insoportable, por lo que tuve que cubrir a Griselda la bruja del pueblo todos decían que hacía pactos con el diablo y demás cosas de brujas, llegué a su casa y ella me dijo que me estaba esperando, me sorprendió mucho, ni siquiera la conocía, pero bueno qué más da, lo único que me interesaba era estar con mi amor de nuevo y amarla por toda la eternidad, le expliqué a Griselda mi situación; pero ella dijo que lo que quería era algo imposible, regresar a alguien de la tierra de los muertos estaba fuera de su alcance, así que me pidió que me fuera inmediatamente, estaba a punto de hacerlo pero le dije que estaba dispuesto a pagar lo que fuera si me ayudaba, lo dudó un momento pero terminó aceptando, me dijo que era demasiado riesgoso y que podía no resultar, “verdaderamente no me importa la quiero a mi lado otra vez” le contesté, dijo que estaba bien y me hizo firmar unos papeles que ni me molesté en leer le pregunté si era todo, ella respondió que sí, por lo que me dio un frasco con un líquido azul, me dio instrucciones de cómo hacer el embrujo, al final dijo que tenía que acostarme sobre la ofrenda que le puse a mi amada y después tomar todo lo del frasco cerrando los ojos, le pague una buena lana y me fui para mi casa, hice todo lo que indicó, resultó, no cómo lo planeaba pero resultó, ahora estoy aquí al lado de mi amada, también de mi padre, de mi abuelo y de mis bisabuelos leyendo una carta de suicidio que jamás escribí, disfrutando de mi nueva vida en la tierra de los muertos.
Escrito por:
Morelia Rodríguez Carpinteyro


Año Nuevo sin Piñatas


En un bonito pueblo, llamado Santa Anna, la gente se conoce muy bien ya que son pocos habitantes, ahí hay un tierno niño llamado Vladimir, él vive en lo más alto de la colina del pueblo con sus padres y sus dos hermanos: Jhovanni, el menor; y Daniel, el mayor. 
Todos los días, los tres niños vajan juntos al colegio, excepto los fines de semana, que caminan hasta el borde de otra colina cercana donde vive su abuela Viki. Los últimos fines de semana han pasado más horas de las usuales en casa de la abuela, incluso una noche se quedaron a dormir allí, le dieron un gran susto a sus padres, pero ese conflicto no fue mayor.
La razón de esto es que se acerca la llegada de un nuevo año y como cada ocasión están preparando algunos muñecos de trapo, piñatas y adornos. Es una gran labor, así que la abuela Vii organiza a los pequeños para cumplir con la tarea: Jhovanni, al ser el más pequeño, es el encargado de llevar trapos viejos que ya no son útiles en ningún sitio, mientras la abuela cose y acomoda a los dos viejos que se quemarán en la última noche del año; Vladimir, al ser el más delgado y ágil de sus hermanos, debe recolectar pascle para que su padre construya las coronas que embellecen las puertas y ventanas de sus casas, además de piñatas para aquel día, así que ese es asunto arreglado, pero Daniel tiene una gran responsabilidad, la recolección de la leña, sin leña no hay fogata y sin fogata no podrían soportar el fuerte frío de aquella noche.
Todos trabajan arduamente y, por fin,, ha llegado el gran día, o... la gran noche. La abuela Viki y mamá han cocinado delicioso, así que juntos disfrutan del conejo que cazó su padre y cocinó su madre con la receta de la abuela.
En fin, ya terminada la cena, salen y encienden la fogata que gracias a Daniel hay leña suficiente e incluso asan algunos bombones. Ahora ya son las doce, es tiempo de quemar a los viejitosque gracias a Jhovani y la abuelaquedaron perfectos; los niños disfrutan mucho del espectáculo, pero ahora sigue su parte favorita: romper la piñata.
Ahora los tres están llorando, pero mamá va a resolver el asunto, poco a poco les cuenta cómo es que decidieron no hacer piñatas aquel año para preparar una nueva y asombrosa sorpresa; Jhovanni es el primero en entusiasmarse, Vladimir deja de llorar, pero Daniel sigue molesto, la abuela toma a Daniel que se limpia las lágrimas para ver lo que su madre ha preparado.
Mamá entra a casa y sale con algo que parece ser un montón de papel china de colores, todos la ven extrañados pero con interés. Ella toma un poco de fuego lo coloca cerca del papel y, de repente, ven como aquello se va alejando de manos de mamá hasta verse un juego de colores en el cielo.
Mamá les entrega uno a cada uno, les dice que se llaman globos de cantoya y la abuela Viki les cuenta la última vez que los construyeron.
Finalmente, todos disfrutan del gran evento y al parecer a partir de aquel año ya no habría más piñatas.

Autora: Nohemí Cano Trujillo


La noche tenebrosa.

Noche oscura la del  31 de Octubre, Tecamachalco aterrorizado está, de esos días en donde la niebla se encuentra baja y espesa, los niños recorren casa por casa pidiendo dulces, riendo y saltando si saber que se aproximara. El reloj del municipio marca la media noche, algunos de fiesta y otros en el cajón, el olor den incensó por doquier está, ruidos extraños se escuchan en el panteón, Luis y Hugo corriendo se van, gritando que ¡los muertos vienen ya!, dos o tres cadáveres de sus tumbas ya se van , dentro de poco se les unirán, los habitantes no paran de gritar y llorar, pues las brujas en nahual los convertirá, Martina la niña un fuerte grito da, todos atónitos se encuentras, ella dice que inofensivas ellas son, solo de visita están. La presidenta al zócalo va, donde las brujas esperando están, una plática larga está por comenzar, después de un tiempo los habitantes van a preguntar, risas escuchan al llegar, las brujas una fiesta están por comenzar, todos aturdidos empiezan a bailar, la presidenta gritando que el payaso de rodeo está por iniciar, que todos a la pista tienen que ir, y la fiesta en grande se realizar, todos felices están, el mole y tamales calientes se encuentran, pues la abuela de Martina el guajolote cocino, Don Juan el pulque también llevo, todo llega a su fin, empiezan a despedirse, las brujas se van gritando que el próximo año regresaran.

Autora: Samantha Astrid Domínguez Hernández

Comentarios

  1. Me parece que su contenido es muy importante y entretenido.
    Se nota el compromiso de cada integrante, ¡ Felicitaciones !.

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